CÓMO Y POR QUÉ INVERTIR EN SALUD

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Cualquiera de nosotros puede vivir sin un IPhone o la PlayStation, pero la salud es una de las pocas áreas q están directamente ligadas a la supervivencia humana.

La importancia del cuidado de la salud le da a este sector el potencial para obtener retornos por encima de la media Vivimos en una época fascinante para invertir en asistencia sanitaria. La demografía impulsa la aceleración de la demanda: los mayores de 65 años serán el grupo de edad que más crezca en los próximos 20 años.

El número de personas mayores de 65 años en el mundo ya ha superado por primera vez en la historia al de niños menores de 5 años según la ONU, y añade que se prevé que en 2050 las personas mayores de 80 años o más se tripliquen, y pasen de los 143 millones actuales a los 426.

Además de ello, la ONU indica que alrededor de 1.000 millones de personas tienen a día de hoy más de 60 años y que se espera que en 2030 éstas pasen de los 962 millones actuales a los 1.400, un aumento del 46%. Dicho aumento, será mayor y más rápido en Asia y África.

Obviamente todo ello beneficia mucho al sector. La gente de avanzada edad y las compañías de salud se benefician mutuamente, ya que si los medicamentos y los tratamientos mejoran, la gente vive más y aumenta el consumo de sus productos, haciendo que las compañías del sector crezcan.

Otro punto a tener en cuenta es la concienciación de la salud. Cuando la gente mejora su poder adquisitivo, está más dispuesta a pagar por tratamientos, seguros privados y medicamentos. Esto está pasando, y especialmente en los países que comúnmente se conocen como el tercer mundo, concretamente en países como China o India, ya que su clase media está aumentando y, ¿qué desea la clase media? Calidad de vida, y eso principalmente te lo da la salud. Si no hay salud, nada más importa.

El crecimiento económico y las dinámicas demográficas en Asia lo convertirán en el nuevo gran consumidor global. Es más, no sólo compensará el estancamiento de la clase media de los países avanzados, sino que posee potencial para convertirse en el motor clave del crecimiento mundial.

Si nos centramos un poco más en la inversión de los países en el cuidado y la salud, nos fijamos que Estados Unidos en 1970  gastaba cerca del 6% del PIB en salud, similar al resto de países, pero que éste fue aumentando poco a poco, y desde la pandemia del COVID-19 el gasto en salud se disparó hasta el 19% del PIB, y sigue creciendo.

Ahora mismo, además, estamos en medio de una ola de innovación sin precedentes en la medicina con ejemplos como la terapia génica o la inmunoterapia, que son una revolución en la lucha contra el cáncer. La tecnología de la información proporciona también las herramientas para hacer más eficiente la prestación de servicios de asistencia sanitaria, por ejemplo haciendo posible que podamos tener una consulta a través de nuestro móvil o utilizando la IA para ayudar a diagnosticar.

Por otro lado, las empresas de atención médica se benefician de la regularidad de la demanda. Incluso cuando la economía está estancada, la gente sigue poniéndose enferma y necesita médicos y hospitales. Debido a ello, se considera el sector salud como un sector defensivo a la hora de invertir, porque siempre va a haber gente que consuma. Se comprarán más IPhones o menos, se comprará más o menos ropa, pero si la salud aprieta, gastas lo que sea.

Ante esto, hay que tener en cuenta el aumento de enfermedades crónicas, lo cual les da a las compañías de salud unos ingresos muy sustanciosos y muy recurrentes.

Aquí me pongo como ejemplo, ya que yo personalmente tengo diabetes miellitus tipo 1.

Te puedo asegurar que puedo prescindir de muchas cosas, pero lo último que dejaría de pagar sería mi insulina y las tiras reactivas, y en España porque se subvenciona, pero sino serían un gasto de 400€ al mes. Imagina ahora los ingresos de 500 millones de diabéticos que hay en el mundo.

Por lo general, las empresas de salud se benefician de fosos económicos en forma de altos costes de puesta en marcha, protección de patentes, diferenciación de productos y economías de escala. Muchas áreas del sector salud están dominadas por unas pocas empresas que no necesitan competir en el precio. Por consiguiente, las compañías del sector tienden a ser altamente rentables, con sólidos flujos de caja libre y buenos retornos sobre el capital invertido.

Visto esto, es obvio pensar que hay claras tendencias en el largo plazo que van a hacer que haya mucha más demanda de productos sanitarios en términos generales, junto a una innovación tecnológica del sector que hará que se reduzcan mucho los costes. Todo ello hace que en el largo plazo el sector salud sea muy interesante de cara a la inversión. Si a esto le unimos que el sector no tiene una exposición importante a los cambios macroeconómicos, hacen que todavía se tenga más en cuenta.

Y pensarás: Todo esto está muy bien, pero, ¿Cómo se ha comportado el sector salud en los últimos años?

Pues casi se podría decir que se comporta como un reloj suizo, ya que ha dado de forma anualizada una rentabilidad del 13.52%, 12.48% y un 13.66% en los últimos 3, 5 y 10 años respectivamente.

 

Si además lo comparamos con el comportamiento del MSCI World, vemos que a 10 años, de forma anualizada lo supera en un 2.33%, y desde 1994 viene dando un 11.23% anualizado frente al 8.35% del MSCI World. 

Para ponerlo en perspectiva con números, 10.000€ invertidos en 1994 (aunque sé que no estaban aún los euros), a una tasa de retorno del 11.23% anual, hoy valdrían 196.000€. Y sí, ya sé que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, pero lo quería poner como ejemplo.

Y claro, después de esto la pregunta es: ¿Se espera que siga creciendo? Pues sí. Según Technavio se estima que el sector sufrirá un aumento de valor de 95 mil millones de dólares, creciendo a un ritmo de un 9% anual hasta por lo menos 2024.

Uno de los sectores que se espera que sufra un mayor crecimiento es el de la atención médica en el hogar, la cual se valoró en 264,87 mil millones en 2020 y se espera que alcance los 662,67 mil millones en 2027, creciendo anualmente una media del 14,2%.

Y, aparte una posible revalorización, ¿me aporta algo más tenerlo en mi cartera?

Si, nos aporta diversificación. El sector salud no es sólo el sector farmacéutico o biotecnológico, que obviamente son muy importantes, también están los siguientes subsectores:

  • Equipos y prótesis
  • Servicios médicos online
  • Proveedores de suministros de hospitales
  • Servicios de cuidado personal
  • Servicios de cuidado de personas
  • Ciencia de la vida
  • Servicios informáticos (como la protección de datos de los pacientes)
  • Seguros de salud

Y no sólo nos proporciona el sector una buena diversificación por subsectores, sino también por países, lo cual nos puede ayudar de cara a la volatilidad, ya que puede reducirla sustancialmente. Si observamos la volatilidad de un fondo como el AB SICAV I-International Health Care y el ETF Xtrackers MSCI World Health Care, vemos que ambos tienen una volatilidad del 13%, mientras que el S&P500 y el MSCI World tienen una volatilidad del 15% y el 15,5% respectivamente.

Estados Unidos es el principal mercado, pero también está Dinamarca, Suiza, Bélgica, Japón, Nueva Zelanda, UK, Australia…

Y, ¿Cómo invertimos en este sector?

Pues se puede hacer a través de 3 maneras:

  • Acciones
  • Fondos de inversión
  • ETFs

Como las acciones requieren analizar muchos detalles (en los cuales no voy a entrar ahora para no hacerlo muy largo), vamos con algunos fondos y etfs:

FONDOS DE INVERSIÓN DE SALUD

  • AB – International Health Care Portfolio A Acc (LU0251853072)
  • BlackRock Global Funds – World Healthscience Fund A2 (LU0171307068)
  • Candriam Equities L Oncology Impact C EUR Cap (LU1864484214)
  • NN (L) Health Care – P Cap EUR (LU0341736568)

ETFs DE SALUD

  • iShares Nasdaq US Biotechnology (IE00BYXG2H39)
  • iShares Healthcare Innovation (IE00BYZK4776)
  • Xtrackers MSCI World Health Care (IE00BM67HK77)
  • iShares S&P500 HealthCareSector (IE00B43HR379)
  • Global X Telemedicine & Digital Health ETF (IE00BLR6QC17)

Aunque admito que no me quiero ir sin dejarte algunas de las empresas más importantes del sector

  • Unitedhealth Group (UNH)
  • Johnson & Johnson (JNJ)
  • Roche Holding (ROG)
  • Pfizer (PFE)
  • Intuitive Surgical (ISRG)
  • ABBOTT Laboratories (ABT)
  • Novo Nordisk (NOVO-B)
  • Thermo Fisher (TMO)

Por lo tanto, tal y como hemos visto, a medida que la población mundial envejece, las tasas de enfermedades crónicas aumentan y, si los ingresos en algunas zonas crecen, también lo hace el gasto en atención médica. El rendimiento en el sector de acciones está superando al mercado en general, pero determinar qué empresas serán las más exitosas como inversiones a largo plazo requiere un ojo agudo y un fuerte sentido del conocimiento de la industria.

Por ello, yo le recomendaría realizar la inversión en el sector a través de fondos de inversión o etfs, pero eso ya depende de cada uno.

Diclaimer: Nada en esta publicación supone una recomendación de compra o de venta.

Si quieres recibir asesoramiento personalizado, no dudes en mandarme un email pinchando en la pestaña de Contacto.

Espero que te haya gustado y te hayaservido para entender un poco mejor el sector de la salud.

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¡El conocimiento es poder!

Buena inversión.

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